La distinción clave: sensor pasivo o consumible
Muchos sensores no se desgastan: miden posición, régimen o presión mediante principios físicos que no implican deterioro. Un sensor de este tipo o funciona o no funciona, y su edad importa poco.
Otros sí son consumibles. Las sondas lambda, por ejemplo, pierden precisión con las horas de funcionamiento porque su elemento sensor se contamina. Una sonda usada con muchos kilómetros ya viene medio gastada.
Los que compensan claramente
Sensores de posición del cigüeñal y del árbol de levas, sensores de régimen, sensores de presión de combustible y caudalímetros son buenas compras usadas cuando la referencia coincide exactamente.
Son además piezas relativamente caras de nuevo y con poca rotación en el mercado de segunda mano, lo que hace que el ahorro sea significativo cuando aparecen.
Los que conviene nuevos
Sondas lambda por lo dicho: son consumibles. Sensores de ABS cuando el cable presenta rozaduras, porque el fallo suele estar en el cableado y no en el sensor. Y cualquier sensor relacionado con sistemas de seguridad, donde el ahorro no justifica el riesgo.
Tampoco compres ninguno cuya referencia no sea legible. Sin referencia verificable no hay forma de confirmar que sea el correcto, y muchos sensores parecidos tienen curvas de respuesta distintas.
Antes de sustituir, confirma el diagnóstico
Un código de avería que menciona un sensor no significa que el sensor esté averiado. Puede ser el conector, el cableado o incluso el fenómeno que el sensor está midiendo correctamente.
La comprobación adecuada es leer los datos en vivo y comparar con los valores esperados. Sustituir sensores por el código sin verificar es la razón por la que muchas averías vuelven en pocas semanas.