Economía circular · 8/6/2026 · 6 min

Qué es un CAT y por qué importa comprar en uno

Detrás de la sigla CAT hay una autorización administrativa y un proceso reglado. Esto es lo que cambia para quien compra un recambio.

Esquema del recorrido de un vehículo al final de su vida en un centro autorizado de tratamiento

Qué significa la autorización

Un Centro Autorizado de Tratamiento es una instalación habilitada por la comunidad autónoma para recibir vehículos al final de su vida útil, descontaminarlos y gestionar sus residuos. Esa autorización lleva asociado un número NIMA, que identifica la instalación como gestor de residuos.

No es un trámite formal: implica requisitos de instalaciones, de gestión documental y de tratamiento de residuos peligrosos, y está sujeta a inspección. Un desguace sin esa autorización opera al margen de esas obligaciones.

El certificado de destrucción

Cuando un CAT recibe un vehículo para su baja definitiva, emite el certificado de destrucción y tramita la baja en la Dirección General de Tráfico. Ese documento es el que libera al antiguo titular de responsabilidades sobre el vehículo.

Para quien vende su coche al final de su vida, esta es la diferencia práctica más importante: sin certificado, el vehículo sigue a su nombre con todo lo que eso implica en impuestos y sanciones.

La descontaminación, antes del despiece

Antes de retirar ninguna pieza, el CAT extrae combustible, aceites, líquido de frenos, refrigerante y gases del aire acondicionado, y retira baterías, filtros y componentes pirotécnicos. Cada uno de esos residuos tiene su circuito de gestión.

Este paso es el que separa el reciclaje reglado de la chatarrería informal, y no es un detalle menor: la mala gestión de los gases refrigerantes de los aires acondicionados ha llegado a los tribunales en España con condenas penales por delito contra el medio ambiente.

Qué te aporta a ti como comprador

Trazabilidad. Un CAT sabe de qué vehículo procede cada pieza, y puede facilitarte datos de kilometraje, versión y motivo de baja. Esa información es la que permite valorar si un recambio merece la pena.

Factura y garantía. Al ser una empresa con actividad reglada, emite factura y responde de la garantía legal. Si algo sale mal, tienes un interlocutor identificable y un documento que respalda la compra.

Ver los desguaces autorizados de la red

Cómo comprobar que un desguace está autorizado

Pide el número NIMA y el CIF. Son datos públicos que cualquier centro autorizado facilita sin problema, y que puedes contrastar con el registro de gestores de residuos de tu comunidad autónoma.

En RedDesguace todos los vendedores son centros autorizados verificados. Es un requisito de entrada, no una etiqueta añadida después.

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