Peso real y peso volumétrico
Las agencias de transporte facturan por el mayor de dos valores: el peso real en la báscula y el peso volumétrico, que se calcula a partir de las dimensiones del bulto. La razón es sencilla: un camión se llena antes por volumen que por peso.
Por eso un paragolpes de cinco kilos puede costar como un bulto de treinta. No es un recargo arbitrario: es el espacio que ocupa en el vehículo de reparto.
La zona de destino
Península, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla tienen tarifas distintas, y los envíos a las islas pueden requerir además gestión aduanera en el caso de Canarias. Ese trámite añade tiempo y coste.
Al comparar precios entre vendedores, comprueba siempre a qué zona corresponde la tarifa mostrada. Una diferencia de precio en la pieza puede desaparecer al sumar el porte.
El embalaje forma parte del coste
Las piezas de chapa y los cristales necesitan protección específica: cantoneras, refuerzos y, en piezas grandes, palet o jaula de madera. Ese material y el trabajo de prepararlo tienen un coste que a veces va incluido y a veces no.
Merece la pena preguntarlo antes de comprar. Un embalaje insuficiente en un parabrisas o una luneta acaba en rotura, y la reclamación cuesta más tiempo del que ahorra el euro de diferencia.
Cómo reducir el porte
La recogida en tienda es la opción más económica cuando el desguace está a una distancia razonable, y en piezas voluminosas la diferencia suele justificar el viaje. Además puedes revisar la pieza antes de cargarla.
Otra opción es enviar tu propia agencia si tienes acuerdo con alguna. Y si compras varias piezas del mismo vendedor, agruparlas en un solo envío casi siempre sale más barato que hacerlo por separado.