Historia y evolución: de 1991 a hoy
Motocoche SL se constituyó formalmente en 1997, según consta en el Registro Mercantil de Granada, aunque la empresa sitúa el inicio de su actividad en 1991. A lo largo de más de tres décadas, la empresa ha pasado de ser un desguace convencional a posicionarse como una operación centrada en vehículos de menos de seis años de antigüedad y bajo kilometraje.
La empresa forma parte del Grupo Seinto, según aparece referenciado en su web. De acuerdo con la información publicada en su propia web, fue el primer desguace homologado como Centro Autorizado de Tratamiento en la provincia de Granada. Cuenta con sede principal en la autovía Granada-Málaga y una segunda instalación en Jaén.
El modelo: vehículos recientes y garantía extendida
Lo que diferencia a Motocoche de buena parte del sector es su foco en vehículos modernos. Su apuesta consiste en adquirir coches y motos siniestrados o fuera de uso con pocos años y bajo kilometraje, desmontar las piezas y comercializarlas con una garantía de dos años o 40.000 kilómetros, según anuncia la propia empresa. Este período de garantía, poco habitual en el sector del recambio usado, es uno de sus principales argumentos comerciales.
La empresa también opera un portal separado para piezas de moto (motocochemoto.com), lo que le permite segmentar su comunicación y su catálogo entre dos públicos con necesidades distintas. Según la información publicada en su web, cuenta con las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001.
Cristina, Joni y el factor humano
En una entrevista publicada en YouTube por el canal @desguacesDOCU en diciembre de 2024, Cristina y Joni —vinculados a la gestión de Motocoche— explicaban el día a día de la empresa: la recepción de vehículos, la selección de piezas, la fotografía, la revisión técnica, el embalaje y la gestión de las ventas online.
La empresa cuenta actualmente con 14 empleados según los datos mercantiles disponibles y con tres administradores registrados. El equipo combina perfiles técnicos con profesionales dedicados a la comunicación y la atención al cliente, lo que se refleja en la calidad y constancia de su presencia digital.
La máquina de contenido: TikTok, Instagram y YouTube
Aquí es donde Motocoche se separa radicalmente del resto del sector. En TikTok, el perfil @desguacemotocoche acumula más de 522.000 seguidores y 10,5 millones de likes. En Instagram, @desguacemotocoche supera los 429.000 seguidores. Su página de Facebook cuenta con más de 315.000 likes.
El tipo de contenido que publican sigue un patrón reconocible: vídeos cortos mostrando los vehículos que llegan al desguace —muchos de ellos prácticamente nuevos o con historias llamativas—, que generan curiosidad, comentarios y comparticiones, y funcionan como escaparate indirecto del stock disponible. La constancia en la publicación y la calidad visual creciente indican que la generación de contenido forma parte de la operativa diaria de la empresa.
Reputación verificable: Trustpilot, eBay y reseñas
La reputación verificable de Motocoche es uno de sus activos más sólidos. En Trustpilot, la empresa mantiene una puntuación de 4,7 sobre 5 con más de 328 opiniones, una cifra notable para un negocio de este sector. En eBay, opera con un 99,7% de votos positivos, más de 23.000 artículos vendidos y 2.400 seguidores en su tienda.
La gestión de reseñas parece activa: en plataformas como Opisto se puede ver cómo la empresa responde a las valoraciones, incluidas las negativas. Esta práctica, que en otros sectores es habitual, sigue siendo poco común entre los desguaces españoles.
Qué puede aprender el sector de su experiencia
Lo que Motocoche ha demostrado es que el contenido en redes sociales puede ser un canal de adquisición de clientes tan potente como un marketplace o una web posicionada en Google. Y que no hace falta ser una gran empresa para lograrlo: con 14 empleados y un enfoque claro, han construido una audiencia que muchas marcas de automoción envidiarían.
Pero las redes sociales no funcionan solas. Detrás de cada vídeo viral hay un proceso real: alguien ha comprado ese vehículo, alguien lo ha descontaminado, alguien ha desmontado las piezas, alguien las ha fotografiado, alguien las ha subido a la web con su referencia correcta y alguien las empaqueta cuando se venden. La audiencia puede llegar por TikTok, pero se queda por la operativa.
La garantía de dos años es otra lección: obliga a la empresa a ser rigurosa en la selección y revisión de piezas, pero a cambio reduce la fricción de compra. En un sector donde muchos compradores todavía desconfían de las piezas usadas, una garantía extendida y verificable es un argumento difícil de rebatir.
Conclusión editorial
Motocoche es un caso de estudio sobre cómo un desguace puede convertirse en una marca reconocible. No solo venden piezas: venden confianza, transparencia y un estilo de comunicación que ha conectado con cientos de miles de personas. Todo ello desde Granada, con un equipo reducido y sin perder de vista que el negocio sigue siendo, al final, desmontar coches y vender sus piezas en buen estado.
En RedDesguace creemos que reconocer las buenas prácticas ayuda a profesionalizar el sector. La experiencia de empresas como Motocoche demuestra que la venta de recambios usados puede combinar conocimiento técnico, sostenibilidad, tecnología y atención al cliente.