Primero: qué tipo de asistencia lleva tu coche
Hidráulica, electrohidráulica y eléctrica son tres sistemas distintos y sus cremalleras no son intercambiables. Si tu coche tiene depósito de líquido de dirección, el sistema es de los dos primeros tipos; si no lo tiene, es eléctrico.
Este es el filtro inicial y el que más errores evita. Buscar por modelo sin fijar antes el tipo de asistencia lleva a comprar una pieza que no puede funcionar.
La desmultiplicación no se ve
Dos cremalleras del mismo modelo pueden tener relaciones de desmultiplicación distintas según la versión, lo que cambia cuántas vueltas de volante hacen falta de tope a tope.
No es un dato que se aprecie visualmente. La referencia completa de la pieza es la única forma de asegurarse, y por eso es imprescindible pedirla y compararla.
Los fuelles cuentan el estado interno
Los fuelles de goma protegen los extremos de la cremallera del polvo y del agua. Un fuelle roto significa que ha entrado suciedad, y esa suciedad desgasta el mecanismo interno.
Por eso un fuelle roto en la pieza usada no es un detalle menor: es un indicio de que el interior puede estar comprometido. Pide fotografías de ambos extremos.
Qué incluye y qué no
Confirma si las rótulas axiales van incluidas. Se venden a veces con la cremallera y a veces aparte, y el precio cambia bastante según el caso.
Y ten en cuenta que tras sustituir la cremallera hay que alinear la dirección. Ese coste forma parte del trabajo y conviene incluirlo al comparar presupuestos.