Qué hace y por qué falla
El caudalímetro mide la cantidad de aire que entra al motor para que la centralita ajuste la mezcla. Cuando mide mal, el coche pierde potencia, gasta más y puede entrar en modo de emergencia, con testigo de motor encendido.
Es una pieza sensible que se ensucia y se degrada con el uso. Por eso, al comprar uno usado, hay que tener claras sus particularidades.
La referencia exacta es crítica
El caudalímetro debe tener la referencia exacta de tu pieza. Aunque físicamente encajen, un caudalímetro de otra variante entrega una señal distinta y la centralita interpretará mal el aire de admisión.
Este es un caso donde no vale un "parecido": la referencia tiene que coincidir por completo. Compárala con cuidado y facilítala al desguace.
Cuándo compensa el usado
El caudalímetro usado compensa cuando su precio es una fracción del nuevo y procede de un donante fiable. Ten en cuenta que un caudalímetro de segunda mano también tiene su desgaste, así que la clave es la procedencia.
Pregunta al desguace por el origen de la pieza. Uno de un coche de baja reciente por siniestro es más fiable que uno de kilometraje alto. Con la referencia correcta y buena procedencia, es una compra sensata.