Qué incluye un juego completo
Un juego completo comprende normalmente el bombín de contacto, los bombines de las puertas, el del portón o maletero, la llave o llaves y, en muchos vehículos, la centralita del inmovilizador emparejada con esos elementos.
La ventaja es evidente: todo funciona con una sola llave y todo procede del mismo vehículo, así que el emparejamiento electrónico ya está resuelto de origen.
El problema de la pieza suelta
Si sustituyes solo el bombín de una puerta, acabas con una llave para esa puerta y otra para el resto. Es una molestia diaria que mucha gente subestima hasta que la vive.
Existe la alternativa de recodificar el bombín nuevo para tu llave actual, que es lo que hace un cerrajero especializado en automoción. Es una buena solución, pero su coste hay que sumarlo al de la pieza para comparar de verdad las dos opciones.
El inmovilizador cambia las reglas
En vehículos con inmovilizador electrónico, la llave lleva un transpondedor que debe estar dado de alta en la centralita del vehículo. Cambiar el bombín de contacto sin resolver esa parte deja el coche sin arrancar.
Por eso, cuando el problema afecta al contacto, el juego completo con su centralita suele ser la opción más limpia. Ten en cuenta que en muchos modelos la centralita del motor también está emparejada, así que conviene consultar con un especialista antes de comprar.
Qué preguntar al vendedor
Confirma qué incluye exactamente el lote: cuántos bombines, cuántas llaves y si viene la centralita del inmovilizador. Un juego sin llaves pierde buena parte de su valor.
Pregunta también por el estado mecánico: un bombín procedente de un vehículo muy antiguo puede tener el mecanismo desgastado y dar problemas de giro aunque la llave sea la correcta.