Qué hace la bobina y qué pasa si falla
La bobina de encendido genera la alta tensión que hace saltar la chispa en la bujía. Muchos motores modernos llevan una bobina por cilindro. Si una falla, ese cilindro deja de encender bien y el motor funciona "a tres cilindros".
El resultado es pérdida de potencia, tirones y funcionamiento brusco, sobre todo al acelerar y a bajas vueltas.
Los síntomas y el testigo parpadeante
El aviso más serio es el testigo de motor parpadeando: significa fallo de combustión activo. En ese estado se manda gasolina sin quemar al escape, lo que puede dañar el catalizador en pocos kilómetros. Si el testigo parpadea, conviene no forzar.
Otros síntomas: ralentí irregular, tirones al acelerar, arranque más difícil y aumento de consumo. La centralita suele registrar un código que identifica en qué cilindro está el fallo, lo que ayuda mucho a localizar la bobina culpable.
Confirmar cuál es la que falla
Una prueba habitual es intercambiar la bobina sospechosa con la de otro cilindro: si el fallo se traslada de cilindro, la bobina es la culpable; si se queda donde estaba, el problema es otro (la bujía, el inyector, la compresión).
Esta prueba, sencilla para un mecánico, evita cambiar bobinas a ciegas. La bujía de ese cilindro también conviene revisarla, porque una bujía en mal estado puede dañar la bobina.
Una pieza donde el usado encaja
Las bobinas son componentes electrónicos que funcionan o no funcionan, sin desgaste progresivo como un consumible. Por eso la pieza de desguace de un centro autorizado es una alternativa razonable cuando el fallo está confirmado.
Verifica la referencia exacta para tu motor. Y si cambias una bobina, valora revisar el estado de las demás y de las bujías: suelen envejecer a la vez.